Por DiversidadFeminista
Pintura: Gustav KlimtHe leído artículos en diversos periódicos e hilos en Twitter sobre la masturbación femenina que van desde investigaciones académicas hasta experiencias personales. Sin duda toda esta literatura ha servido a muchas mujeres para atreverse a explorar y conocer sus cuerpos y sexualidades. Hoy quiero poner mi granito de arena, primero porque al leer sobre este tema, me doy cuenta de la gran diversidad de cuerpos, sentimientos y pensamientos de nosotras las mujeres y porque hace pocos días logré mi primer squirt. En parte lo logré porque ahora con la soledad de la pandemia puedo dedicarme más tiempo y atenciones. Hablaré desde mi experiencia.
Cuando me masturbo entra en juego todo mi cuerpo, no es sólo cuestión de clítoris. Acaricio mis pechos, piernas, hombros, rostro, nalgas, vagina, labios, brazos, todo lo acaricio espontáneamente. La respiración es muy importante. He notado que en la exhalación es cuando siento más placer. Trato de darme una especie de masaje alternando con caricias en las partes de mi cuerpo que las necesitan o que provocan mucho placer.
Coloco mis piernas en alto con la ayuda de almohadas, o apoyo mis piernas en la pared o mueble, así la irrigación sanguínea se centra en el clítoris. Acaricio mi clítoris primero lento y luego noto que aumenta de tamaño y se pone un poco duro. Trato de controlar mi respiración. Aún no concentro mis caricias sólo en el clítoris. Acaricio labios menores y mayores, vagina, pechos y hombros. Mi clítoris ya responde con mayor placer a las caricias. Trato de acariciar mi punto G dentro de la vagina, con mucho cuidado, con la yema de los dedos. En esta parte, las caricias deben aumentar, pero es cuestión de ver si estás bien lubricada, todo con mucho cuidado.
Es necesario tenernos paciencia, pues a veces necesitamos más tiempo para sentir placer. Despejo mi mente, respiro, pienso en mí, en mi cuerpo, en mi piel y cabello. El placer es mío y por mí, nadie más. En esta fase ya he conseguido un orgasmo. Somos multi orgásmicas, así que el primer orgasmo es sólo la antesala al placer extremo. El clítoris tiene una especie de piel protectora que puede hacerse hacia arriba con mucho cuidado. Si duele, es mejor no hacerlo. El clítoris descubierto recibe directamente las caricias y por ende el placer es mayor. Pero despejar el clítoris no es imprescindible.
Relajo mi pelvis, no la tenso, no se trata de apretar algo dentro, se trata de relajar y dejar ir. Respiro profundamente y acepto el placer, concentro mi mente en el placer. Siento calor en mis pies y piernas y el latido del corazón en los labios. Acaricio con mayor rapidez clítoris y punto G, concentro mis pensamientos en el placer.
A algunas mujeres les ayuda echar a volar su imaginación. A mí me ayuda concentrarme en el placer, en sentir cómo mi clítoris responde al movimiento de mis dedos. Acepto que el placer viaje en todo mi cuerpo y mente. Hay que soltarse y aceptar el placer. Continúo así y al cabo de unos minutos siento el placer que recorre cuerpo y mente de manera exponencial, no me resisto al placer. La oleada de placer puede durar varios segundos, a veces a mi me dura sólo tres segundos, y otras veces dura más, no sé por qué el tiempo varía. Siempre siento mis pies calentitos, la mente muy despejada, el rostro caliente y los labios palpitantes. A veces río mucho, otras sólo me contorsiono como loca. Lo ideal es dejarse llevar, aceptar todo lo que venga, si te nace llorar también se vale. Acepta todo y concéntrate en el placer y la respiración. El líquido que sale de tu cuerpo es normal, no te resistás a él, dejalo salir.
Y bueno, no existe receta para la masturbación, pero a mí me funciona esto que acabo de compartir, que en resumen es relajarme, darme tiempo, paciencia y caricias en todo mi cuerpo, aceptar todo lo que venga como pensamientos, placer, sentimientos, etc., concentrarme en la respiración y en el placer, subir un poco las piernas y por último concentrar las caricias en el clítoris y punto G. El punto G está dentro de tu vagina, al frente, a una profundidad de aproximadamente 2 o 3 cm., pero depende de cada cuerpo, hay que explorar y acariciar con las yemas de los dedos y con mucho cuidado de no lastimar la piel. Tenerme paciencia también me ha funcionado, porque llevo años de buscar un squirt, y hasta ahora lo conseguí. ¡Suerte!

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